Que se te queden heladas las manos es muy agradable cuando el resto del cuerpo experimenta temperaturas cercanas a los 40 grados.
Con estas temperaturas es ideal experimentar con el hielo: tocarlo, deshacerlo, con agua, sal, un martillo...
Se me ha ocurrido congelar un tesoro, algo que le gusta mucho a Paolo y que aguante estar unas horas dentro del agua (porque le encanta el chocolate pero no me parecía muy buena idea): globos.
MATERIAL:
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Metemos los globos en una bolsa para congelar, la llenamos de agua, intentamos distribuir los globos lo más uniformemente posible la ponemos en el congelador.
Quitamos la bolsa de plástico, y comenzamos a jugar.
Primero hemos probado con las manos, con sal, y por último, con lo que más nos gusta: el agua.









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