Y luego, ya de mayor, descubrí que hacer las tortitas en casa es una de las cosas más fáciles y resultonas que uno puede hacer, Y además, son hasta sanas, si no las embadurnas de una salsa escandalosamente calórica.
Os enseño la receta que hago siempre, cuando estoy inspirada para desayunar o merendar los domingos. Os confieso que voy a ojo, pero voy a tratar de ser un pelín concisa.
INGREDIENTES
- 1 huevo
- 1 cucharada colmada de levadura
- 1 vaso hasta arriba de harina
- 1/2 vaso de leche, (más la leche que le iremos añadiendo hasta obtener la textura adecuada, al máximo llegaremos a 3/4 del vaso de leche,no más).
- 3 cucharadas rasas de azúcar, yo lo uso glas, porque queda mucho más suave, sin gránulos.
Para acompañar: Yo usé Sirope de Arce, pero están de muerte con chocolate fundido o la mermelada que más os guste.
Batid el huevo, añadid el medio vaso de leche, después el azúcar y la levadura. Obtendréis casi una masa. Id añadiendo un poquito de leche (no más de 1/4 de vaso de leche), cucharada a cucharada hasta que quede un compuesto denso, pero no una masa, tiene que colar cuando levantéis la cuchara, como si fuera la consistencia de una lava deliciosa que os váis a merendar.
Verted unas gotas de aceite de oliva en un papel de cocina y frotad la sartén en la que váis a preparar las tortitas.
Esperad a que la sartén esté muy caliente y poded una cantidad con un cucharón
Cuando empiecen a aparecer burbujas es el momento de contar hasta 10 y levantar un poquito una esquina para comprobar que se puede dar la vuelta.
Esperad unos segundos mas y ya tenéis vuestra primera tortita.
Será una misión imposible que no le den un mordisco antes de ponerlas en el plato.








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