Me apetecía demostrar a Paolo cómo según el color del agua, las flores acaban cambiando el color de los tejidos porque la planta recoge sustancias y nutrientes del suelo a través del tallo, transportando el líquido a través de sus tubos capilares .Y sobre todo, que el resultado es muy llamativo.
Os animo a que lo intentéis en casa, sólo necesitáis:
MATERIAL:
- Colorantes alimentarios
- Flores blancas: rosas, claveles o margaritas
La solución tiene que estar muy concentrada, es decir, poned poca agua y mucho colorante para que se note el color.
Yo puse media cucharadita de cada colorante (y media cucharadita es muchísimo para los alimentarios): azul, verde, rojo, amarillo y marrón (evitad el marrón, el resultado es muy soso) y 3 dedos de agua.
Estas fotos son de las rosas cuando las puse en el agua:
Y estas son las flores 24 horas mas tarde, pero en realidad ya estaban teñidastan sólo 2 horas después.





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